martes, 2 de diciembre de 2014

DISCIPLINAR CON INTELIGENCIA EMOCIONAL, TÉCNICAS PARA ENSEÑAR HÁBITOS Y VALORES EN LOS NIÑOS

Goleman (2010), menciona que las cuatro dimensiones de la inteligencia emocional son la conciencia de uno mismo, la auto gestión, la competencia social y la gestión de las relaciones. Por ello, “parte importante del proceso educativo y formativo de los niños es acostumbrase a autoconocerse y autoevaluarse permanentemente”. En las primeras etapas, ellos crecen en un ambiente en el que los demás se encargan de orientarlos y corregirlos para moldear y crear comportamientos que les permitan vivir de manera armónica en sociedad. En estadios posteriores, van adquiriendo madurez, de tal manera que pueden interiorizar las normas y los controles, sin tener que depender estrictamente de la influencia externa; construyen su propio código de valores, que es la herramienta que les permite evaluar y examinar su actuar personal.

Como educadores y padres de familia debemos considerar algunas disciplinas como los valores, hábitos y actitudes en la salud emocional de los niños, y encontrar el equilibrio entre estas y la actitud autoritaria, flexible o permisiva mediante la adquisición de destrezas y habilidades de autocontrol, empatía y la expresión adecuada de los sentimientos. 

Implicaciones que tiene el estrés en la vida familiar, laboral y escolar.
Cuando no se sabe manejar adecuadamente la tensión, surgen implicaciones dentro del entorno escolar, familiar o laboral como son:
  •        La expresión de afecto
  •             Las buenas relaciones
  •              Calidad de la comunicación
  •               Sentir angustia  Sentirse enfermo
  •              Reducción de la capacidad de aprendizaje
  •             Sentir algún tipo de fobia

¿Cómo podemos ser educadores y padres emocionalmente competentes?

  •      Compartiendo experiencias con otros padres.
  •      Enterándose de los descubrimientos de la psicología infantil.
  •      Aprendiendo de los errores y aciertos de los demás.
  •      Conociendo a sus hijos.
  •      Confiando en sus propias capacidades como adulto.
  •      Dando ejemplo a sus hijos en lo relacionado con el control de las emociones negativas.
  •      Dedicándoles gran cantidad y calidad de tiempo.

Como padres y docentes o responsables del cuidado de los niños tenemos la obligación de estimula al niño a reafirmar su autoestima y autoconcepto a través de diversas situaciones como son:  

  •     Ayudándolo identificar y a superar su debilidades  
  •      Que se plante y alcance metas y objetivos
  •            Esperando lo mejor de él y hacérselo saber
  •            Tomando en cuenta sus opiniones 
  •      Teniendo expectativas realistas
  •           Haciendo que se sienta valioso
  •            Permitir que realice lo que es capaz.



Referencias:
González, M. y López, J. (2010): “Disciplinar con inteligencia emocional”, Técnicas para enseñar hábitos y valores en los niños, Colombia,Ediciones.Gamma

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